La esposa es un gasto grande, grande, grande. Y no hablo de que el gasto sea mas o menos dependiendo de con quien te casas. O sea, no hace diferencia si te casas con una esposa que le gusta ir shopping, viajar, o los lujos porque de esos ya venías acostumbrado. O sea lo que gasta tu pareja era una realidad que ya de novios la tenías claro. Yo hablo de tener esposa es caro, punto.

Les detallo el pensamiento, para que me entiendan más, y así organicen su Excel acorde.

Está súper claro que casarse es caro. Y no hablo específicamente de la fiesta, ni del apartamento, ni casa, ni muebles, ni demás artículos varios que uno quiere y “necesita” para jugar casita con su esposo. ¡Pues no! Yo estoy hablando de tener una esposa y responsabilizarse por ella en caso de emergencias. O sea, ya estas claro que tu quieres que tu pareja de por vida goce de buena salud, visión, e higiene. Y eso cuesta.

Detallo.

Yo me acababa de casar muy saludable y feliz. Pero unos meses en el matrimonio comencé a sufrir de fuertes dolores de cabeza. Yo soy bastante saludable, no sufro de nada y no me quejo mucho en cuanto a salud se refiere. Entonces claro que cuando yo comencé a sentir estos dolores de cabeza, mi mamá y mi hermana se preocuparon mucho porque sabían que tenía que ser algo muy serio para que yo aceptara ir al hospital. Yo no lo dije así tan tajan, sino que cuando salía con ellas yo les decía: “ay no mejor llévenme a mi casa que me duele la cabeza”. Ellas, de una vez pensaron tumor, cáncer, y cosas horribles terminales de la cabeza. Entonces por insistencia de ellas yo fui a hacerme examen de cabeza, CAT scan, resonancia, acupuntura, y los exámenes esos que te ponen muchos cables para medirte cuantos pensamientos tienes por minuto (con este último estaba asustada en serio, pero ese es otro cuento). Encima mi mamá y mi hermana cuanto examen proponían los doctores ellas aceptaban y me metían en esas camillas y maquinas para evaluarme. Y no crean que nos dejaban ahí solos para que el #Mr y yo decidiéramos que exámenes íbamos a tomar. NO, estas pelaas estaban ahí paradas con brazo cruzados cual policía de Buckingham que no las movía nadie. Ellas llegarían al la respuesta de mis dolores de cabeza ese mismo día. Además alegaban que como yo nunca iba al doctor mejor que me chequearan TODO de una vez. Y la linea era así: “Ay sí, Mónica, así salimos de eso.”

Después de horas en el hospital con muchos doctores, los resultados dieron negativo a todo. Lo bueno y lo malo.  O sea no hubo una respuesta concisa que se pudiera ver en mis múltiples exámenes. Sin embargo para llegar a esta conclusión nos llegó la factura con el majestuoso costo de $1,580 un día de la semana normal. O sea, dícese de que no gozábamos de quincena, ni décimo, ni día de bono anula, ni aguinaldo, ni nada de eso. ¡¡¡EXACTO!!!  Acabada de casar. Yo sentía lastima por el #Mr porque debió haber estado pensando: Áyala vida, me acabo de casar y la man me salió defectuosa.

Y fue la sugerencia de un doctor que pregunto si yo usaba lentes. Entonces dijo que me hiciera examen ocular que es GRATIS si compras los lentes…#jaja y así fue. Pasaba que necesitaba lentes.

El pobre #Mr le desbalancee ese Excel acabados de casar. O sea la platita para la TV y el mantenimiento del hogar, me la volé en menos de lo que dura un juego de fútbol.

Entonces a esto me refiero. Casarse no es solo jugar casita sino ayudarse en las malas también.

Yo en este caso en particular pues le dije que gracias por el apoyo. Y hoy en día a 8 años de casados no logro descifrar si su cara de  preocupación que yo veía  ese día era por mi salud o por sus balboas. Pero le dije que no se preocupara que yo pagaba el examen de la óptica y mis lentes. #Jaja Y que de ahora en adelante todo lo iba a ver bien claro. ¡El amor es una magia!

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